
¡Qué ternura!
Yamada to Shounen
¡Esta historia es una ternura! Tenía un poco de recelo de leerla por la diferencia de edad entre los personajes, pero la autora hizo que el romance fuera súper respetuoso y empático, y me sorprendió.
Yamada vuelve del trabajo en Nochebuena y encuentra a un hombre tirado en el suelo, llorando. Yamada decide ayudarlo, lo saca de la tormenta de nieve y se ofrece a contactar a su familia. Sin embargo, el joven, tan borracho y cansado, termina quedándose dormido ahí mismo.
Al día siguiente, Yamada descubre que el joven al que rescató es un colegial llamado Chihiro y que es su vecino. Chihiro, como agradecimiento, vuelve a casa de Yamada a llevarle unos dulces, y los dos terminan haciéndose amigos. Chihiro crea la rutina de visitar a Yamada todos los días para cocinarle.
Un día, durante una de las cenas, Chihiro confiesa que, el día en que lo rescataron, estaba borracho y llorando porque un hombre lo había rechazado. Al principio Yamada queda impactado con la revelación de su amigo, pero lo trata con respeto y lo apoya.
Más tarde, Chihiro le cuenta a Yamada que se está enamorando de nuevo y le pide ayuda para preparar un regalo de San Valentín para declararse a su nuevo amor. Entonces Yamada empieza a notar que Chihiro se pone tímido y sonrojado cuando está cerca de él, y comienza a preguntarse: "¿Será que su nuevo amor soy yo?"
La historia es MUY tierna, los personajes son adorables y respetuosos y, ay, yo quisiera vivir un romance tan sólido y leal como el de esta historia. De la mitad en adelante, la historia da un giro y un salto temporal, y te sorprende cómo los personajes crecen juntos como pareja y cómo su amor solo crece y se fortalece con el tiempo.


